Otoño

Le escribo a ella
cuando las cosas van mal
Cuando no hay cosecha de higos
o el país se quema
Le escribo
pero no menciono
que las cosas van mal
Y la amo en cambio
Y le cuento historias pequeñas
Ayer probé el maracuyá
Hoy terminé los carteles
Y ella me responde
simple y cotidiana y jubilosa y entera
A qué te supo el maracuyá
Cómo quedaron los carteles
Como si discretamente y detrás
me dijera
Vendrán los higos
Renacerá tu país.

Ana Jimena Sánchez

Estética del Desaliento


“Ya que no podemos extraer belleza de la vida, busquemos al menos extraer belleza del hecho de no poder extraer belleza de la vida. Hagamos de nuestra ineptitud una victoria, una cosa positiva y alta, con columnas, majestad y aquiescencia espiritual.Si la vida (no) nos dio más que una celda de reclusión, empeñémonos en ornamentarla, aunque solo sea en las sombras de nuestros sueños, dibujos y colores mixtos, esculpiendo nuestro olvido sobre la inmóvil exterioridad de los muros.Como todo soñador, soñé siempre que mi destino era crear. Como nunca supe hacer un esfuerzo o activar una intención, crear fue algo que, en mí, coincidió siempre con soñar, querer o desear, y hacer gestos con el hecho de soñar los gestos que desearía poder hacer.”

Fernando Pessoa , Libro del desasosiego.

Ph: Carolina Heritier